05 junio 2005

La foto: Organizaciones activas y con calidad


La Coordinadora de ONGD acaba de presentar su Informe 2004 sobre el sector de las ONG para el desarrollo. Me parece un trabajo muy bien hecho y con unos resultados que se pueden consultar on-line, lo cual facilita el acceso a la información,

El informe muestra un fuerte incremento en el número de colaboradores que tienen estas organizaciones. En cuanto a sus ingresos, el 55 por ciento proviene de fondos públicos y el 45 por ciento, son privados. Desde mi punto de vista, sería deseable que, cada vez más, éstas organizaciones incrementaran sus ingresos procedentes de fuentes privadas, ya que así serán más independientes a la hora de plantear sus críticas y recomendaciones al poder político de turno, sin miedo a un recorte en las asignaciones presupuestarias.

Por otro lado, me parece positivo el interés por la transparencia y la calidad que vienen mostrando las ONG desde hace años y que ahora se ve reflejado en este informe con datos más concretos. La "Guía de la transparencia y las buenas prácticas de las ONG" de la Fundación Lealtad es la más utilizada, aunque se utilizan otros sistemas como las normas ISO, ONG con Calidad, las auditorías o el Modelo europeo de excelencia (EFQM).

Las ONGD tienen claro que un sistema de Calidad les va a permitir mejorar la eficacia y la eficiencia en su gestión, lo que a su vez aumentará su credibilidad de cara a los potenciales donantes. Esperemos que así sea y que toda esta información sobre proyectos, campañas de educación, investigaciones, actividades de incidencia política, financiación... que no se publicaba desde hace cinco años se actualice anualmente para beneficio de las propias ONGD y sus colaboradores, sean estos públicos o privados.

2 comentarios:

Vicente Torres dijo...

Un sistema de calidad les concedería crédito, lo cual atraería más donaciones privadas.

Un pirata dijo...

Pues sí. Es necesario que la gente de a pie entienda cada vez más a las ONG como elementos vinculados a "calidad" y "transparencia". Y por el bien de todos, también los financiadores privados.

Pero, en mi opinión, hay un problema que permanece, y permanecerá. Y es la dependencia, ya sea de organismos privados o públicos. Tiene que llegar el momento en que una ONGD rinda cuentas a sus socios, colaboradores, contrapartes y (por encima de todo) beneficiarios, más que a una entidad que tan sólo aporta el dinero.

¿Quien determina la "transparencia"? ¿Y la "calidad"?.

Como siempre, no son más que reflexiones de uno que poco a poco descubre desde dentro el mundo de la cooperación al desarrollo. Y cada vez tiene más dudas acerca de si la "cooperación al desarrollo" tal y como es entendida actualmente, puede llegar alguna vez a conseguir sus metas.

Un abrazo.